Qué regalar a los empleados: 9 ideas que no son la cesta

Ideas de regalos para empleados que sí se agradecen: qué funciona, qué acaba en un cajón y cómo elegir según el tamaño y el ritmo de tu empresa.

BIENESTAR LABORAL

Mariana Semczuk

8/24/20264 min read

masaje en silla valencia
masaje en silla valencia

Llega el momento de agradecer algo al equipo —el cierre de un proyecto, el aniversario de la empresa, Navidad— y aparece siempre la misma duda: ¿qué se regala que no quede ni cutre ni impersonal?

La cesta funciona. Lleva funcionando cuarenta años. Pero si la repites cada año, deja de ser un gesto y pasa a ser un trámite. Aquí van nueve alternativas, con lo bueno y lo malo de cada una.

Antes de elegir: tres preguntas rápidas

¿Es para todos o para algunos? Si es para todos, olvídate de cualquier cosa que dependa de la talla, el gusto o la disponibilidad. Un regalo que a media plantilla no le sirve es peor que no regalar nada.

¿Quieres que se recuerde o que se use? No es lo mismo. Una experiencia se recuerda; un objeto se usa y luego se olvida. Ambas cosas valen, pero conviene decidir cuál buscas.

¿Cuánto tiempo tienes? Algunas ideas se organizan en dos días. Otras necesitan tres semanas. Sé realista.

1. Tiempo

El regalo más valorado y el más barato: una tarde libre, salir a las tres los viernes de julio, el día del cumpleaños libre. No cuesta dinero, cuesta organización.

Lo malo: si el equipo va justo de plazos, regalar tiempo genera culpa en lugar de alivio. Funciona solo si de verdad se puede coger.

2. Una experiencia dentro de la jornada

Algo que ocurre en la oficina, en horario de trabajo, y de lo que participa todo el mundo. Un desayuno bueno de verdad, un catering, una actividad.

La ventaja frente al objeto es que se comparte, se comenta y crea un recuerdo colectivo. La desventaja es que hay que organizarlo.

3. Formación que a la persona le apetezca

No un curso de Excel. Un presupuesto anual —200, 300 euros— para que cada uno se apunte a lo que quiera, tenga o no que ver con su puesto. Idiomas, fotografía, cocina.

Se percibe como confianza, que es exactamente lo que se busca. Lo malo: requiere gestión administrativa y hay quien nunca lo usa.

4. Masaje en silla en la propia oficina

Es nuestra opción, así que va con transparencia: trabajamos en esto.

Funciona bien como regalo colectivo porque cumple las tres condiciones difíciles. Vale para todo el mundo (no depende de tallas ni de gustos), ocurre en horario laboral y sin que nadie tenga que desplazarse, y se nota en el momento. Las sesiones son de 5 a 15 minutos, sentado y vestido, así que la actividad de la oficina no se para. Si quieres el detalle de cómo funciona, lo explicamos en qué es el masaje en silla.

Lo que hay que tener en cuenta: necesitas un rincón tranquilo y calcular bien los turnos. Con 10 minutos por persona y 40 empleados, hablamos de unas siete horas de servicio contratando solo una silla.

5. Material de trabajo bueno

Una silla decente, un segundo monitor, unos auriculares con cancelación de ruido. Suena poco emocionante, pero quien trabaja ocho horas con una herramienta mala lo agradece cada día durante años.

Lo malo: se puede leer como “me estás dando lo que ya me debías”. Depende mucho del contexto.

6. Tarjeta regalo abierta

Sin marca concreta, para gastar donde quieras. Es lo más flexible y lo menos emocionante. Nadie se queja, nadie se emociona.

Buena opción cuando el equipo es muy diverso o está repartido geográficamente.

7. Un detalle personalizado de verdad

No el bolígrafo con el logo. Algo que demuestre que alguien ha prestado atención: el libro de un autor que la persona mencionó, entradas para algo que le gusta.

Es el que más se recuerda con diferencia. Y el que peor escala: por encima de 15 o 20 personas se vuelve inviable.

8. Aportación a algo que la persona elija

Una donación a la causa que cada uno señale, o un presupuesto para material deportivo, cultural o de lo que sea.

Funciona muy bien en equipos jóvenes. En equipos más veteranos puede leerse como “me han quitado el regalo”.

9. Reconocimiento público bien hecho

Gratis, y sin embargo raro. Un mensaje concreto —no “gracias por vuestro esfuerzo”, sino qué hizo esa persona y qué cambió gracias a ello— dicho delante del equipo o del cliente.

Lo malo: hecho sin cuidado suena a paternalismo. Y no puede ser el único gesto del año.

Lo que casi nunca funciona

  • Merchandising con el logo muy grande. La taza acaba en el fondo del armario.

  • Regalos que obligan a algo. Una cena fuera de horario no es un regalo, es una jornada extra disfrazada.

  • Lo mismo para todos, todos los años. Deja de significar nada.

  • Regalar en un momento malo. Un detalle en plena tensión laboral se percibe como distracción.

Cómo elegir en dos minutos

Si tienes poco tiempo y mucha gente: experiencia dentro de la jornada o tarjeta regalo. Si tienes poco presupuesto: tiempo o reconocimiento bien hecho. Si quieres que se note en el ambiente: algo colectivo, que ocurra en la oficina y del que todo el mundo pueda hablar después. Si el equipo es pequeño: personalizado, siempre.

Y una idea que se olvida: pregunta. Una encuesta anónima de una sola pregunta —“¿qué te gustaría de verdad?”— acierta más que cualquier lista, esta incluida.

¿Buscas un detalle para tu equipo en Valencia?

En Relaja2Go llevamos la silla ergonómica a oficinas, coworkings, ferias y congresos de Valencia y su área metropolitana. Sesiones de 5 a 15 minutos, sin desvestirse y sin parar la actividad. Pide presupuesto sin compromiso.

Sigue leyendo

Cómo premiar a tu equipo sin subir el sueldo